Tu gente ya está usando inteligencia artificial. La pregunta es con qué cuenta.
En la mayoría de las empresas uruguayas pasa lo mismo, y casi nunca se habla: alguien de administración resume un informe con una cuenta personal. Alguien de producción arma una planilla que nadie revisó. Alguien de sistemas escribe un script con IA que ya está en producción.
No es mala fe. Es gente resolviendo. El problema no es que usen IA: es que nadie sabe qué información salió de la empresa, ni adónde fue, ni qué pasa cuando esa persona se va.
Cuando alguien pega datos de clientes o de empleados en una herramienta alojada fuera del país, eso ya es una transferencia internacional de datos personales. En Uruguay tiene requisitos desde 2008, por la ley de protección de datos. No hace falta esperar ninguna ley de inteligencia artificial.
No lo decimos para asustar. Lo decimos porque es lo primero que vamos a mirar.
Quince días. Salimos con el inventario real de qué se usa, con qué cuenta y qué información pasó por ahí. Una matriz de riesgos, un índice de madurez y un plan de noventa días. Incluye una política de uso lista para adaptar.
La política se aprueba, se define quién decide, se clasifica la información y se establece qué herramientas se permiten y cuáles no.
Talleres por área y mentorías uno a uno. No enseñamos a usar una app: resolvemos problemas del puesto de cada uno.
Cuando el orden está, se atacan los procesos que consumen horas todos los meses.
Se conecta lo construido a los sistemas que la empresa ya tiene. Los de verdad: la facturación, el reloj, el ERP, la planilla que sostiene todo.
Se empieza por el uno. Se sigue hasta donde tenga sentido. Ninguna etapa obliga a la siguiente.
Porque una consultora te entrega un informe y se va. Nosotros somos la empresa que después conecta eso a tu facturación electrónica, a tu reloj de marcas y a tu sistema de gestión — porque esos sistemas los construimos nosotros, y están andando en otras empresas hoy.
Y porque es tecnología de autor. El marco es tuyo, adaptado a cómo trabaja tu empresa, y hay alguien con nombre que responde por él.